
Muchos niños pierden tiempo valioso esperando atención por falta de recursos. Cada día cuenta.



La mayoría de los padres deben dejar de trabajar para cuidar a su hijo enfermo. Sin ingresos, no pueden pagar transporte, comida, pañales, transporte o siquiera un pasaje al hospital.

El cáncer afecta no solo al niño, sino a toda la familia. Muchos padres, hermanos y los mismos niños viven en ansiedad, miedo y soledad.



“Para ti puede ser el precio de un café. Para una mamá que duerme en una silla de hospital, es la comida que no puede pagar. Tu ayuda llega justo donde más se necesita.”


“Imagina a un niño entrando a quimioterapia con miedo… y saliendo con una sonrisa porque tuvo compañía, atención y cuidados. Tú puedes hacer eso posible cada mes.”


“Tu donativo se convierte en esperanza: Ayuda a cubrir parte de un tratamiento integral para un niño con cáncer y brinda acompañamiento emocional a su familia."